La mayor parte de los recursos de reconstrucción tras el terremoto de hace una década se concentró en un puñado de proyectos de alto costo, mientras otras necesidades urgentes quedaron rezagadas. Para la obtención inmediata de recursos se aprobó la Ley Orgánica de Solidaridad: se establecieron contribuciones solidarias (como el incremento temporal del IVA del 12 al 14%).
¿Dónde está la plata? En pocos proyectos se diluyó el 42% de los USD 2.991 millones obtenidos para la reconstrucción: un poco más de la mitad corresponde a los aportes obligatorios de la Ley de Solidaridad y el resto de organismos internacionales y donaciones.
Algunos de esos proyectos, incluso, no se ejecutaron, como los bonos de vivienda en terreno propio de donación china y las del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
El Diario revisó cientos de documentos y seleccionó los denominados «proyectos priorizados» por el Comité de la Reconstrucción.
