La crisis de transporte en Quito golpeó con fuerza desde la madrugada de este martes 5 de mayo de 2026. Cientos de usuarios del transporte público enfrentaron largas filas, retrasos y confusión en el sector de Carapungo, al norte de Quito, tras la entrada en vigor de la reducción de horarios operativos dispuesta por el gremio de transportistas. La medida arrancó sin previo acuerdo con las autoridades municipales y tomó por sorpresa a miles de quiteños.
La nueva disposición establece que las unidades circularán únicamente entre las 08:00 y las 19:00. Los dirigentes del gremio tomaron la decisión en asamblea general por una crisis financiera que impide sostener la jornada habitual de operaciones. La restricción de horas cubre los picos de mayor demanda en la capital y deja sin servicio a quienes trabajan en horarios nocturnos o madrugadores.
Largas esperas y escasez de unidades en la Panamericana Norte
En la Panamericana Norte, usuarios como Luis Taipe esperaron más de una hora para conseguir un bus que lo trasladara hacia el sector de El Inca. Ante la escasez de unidades, taxis informales comenzaron a cubrir rutas, aunque con tarifas variables y, en ciertos casos, elevadas. La ausencia de control sobre estas tarifas agravó el malestar entre quienes no tienen otra opción para movilizarse.
«Los precios cambian según la distancia, pero algunos están exagerando.», dijo el usuario Luis Taipe a diario Expreso.
La crisis de transporte en Quito también derivó en un aumento de la carga vehicular en varios puntos del norte de la ciudad. La falta de unidades obligó a moradores de sectores como El Pinar, La Legarda y Flavio Alfaro a caminar largas distancias hasta avenidas principales como la Occidental, en busca de movilización. El flujo de peatones en vías de alta velocidad generó situaciones de riesgo durante las primeras horas de la mañana.
