Daniel Noboa advirtió este lunes que Ecuador mantendrá la tasa arancelaria impuesta a Colombia hasta que el gobierno de ese país decida proteger sus fronteras contra organizaciones criminales. El presidente realizó estas declaraciones en una entrevista en la cadena radial Sucre, la mañana del 9 de marzo de 2026. En ese espacio, el mandatario defendió la medida con datos económicos concretos y cuestionó la postura de sectores industriales ecuatorianos.
El jefe de Estado señaló que Ecuador destina 400 millones de dólares adicionales para «cubrir lo que ellos no cubren en la frontera». Noboa cuestionó el costo de ese gasto con ejemplos directos. «¿Sabe cuántas medicinas podemos comprar con eso?, ¿A cuántos chicos podemos poner en la universidad?, ¿cuánta obra pública se puede hacer? Solo porque del otro lado retiraron el Ejército ni sé cuántos miles de kilómetros y dieron esa zona para que estén libres los exguerrilleros», planteó el presidente.
La tasa de seguridad y su impacto en la balanza comercial
La tasa de seguridad, que arrancó en 30% y luego subió a 50%, entró en vigencia el 1 de febrero de 2026. Su efecto en los números del comercio bilateral resultó inmediato y favorable para Ecuador. El presidente comparó los datos de febrero de 2024 con los de febrero de 2025 para sostener la eficacia de la medida. Los resultados muestran un giro significativo en la balanza comercial entre los dos países.
En febrero de 2025, sin la tasa, Ecuador registró un déficit comercial con Colombia de 60 millones de dólares. En cambio, en el mismo mes de 2026, con los aranceles activos, el país cerró con un superávit de 35 millones de dólares, más 20 millones adicionales de recaudación por la propia tasa. Así, la medida genera ingresos directos al Estado y mejora la posición comercial del país frente a su vecino.
Daniel Noboa responde a las cámaras industriales
Daniel Noboa respondió con ironía a los sectores empresariales que criticaron la reducción de importaciones desde Colombia.
El presidente indicó que los industriales ecuatorianos tienen capacidad para producir internamente los bienes que antes ingresaban desde ese país. Su postura descarta la narrativa de que la tasa afecta negativamente a la economía nacional. Al contrario, la presenta como una oportunidad de sustitución de importaciones y generación de empleo local.
«Es la primera vez que veo a una Cámara de Industrias abogar por importaciones. Ponen una ‘alerta’ de que se ha reducido las importaciones de Colombia. Imagínense», ironizó el mandatario. Con esa frase, el presidente señaló una contradicción entre el discurso proteccionista tradicional del sector y su reacción ante esta medida.
La posición del Ejecutivo apunta a fortalecer la producción nacional en lugar de depender de productos de origen externo.
