La industria atunera ecuatoriana se ha consolidado como uno de los principales motores de las exportaciones no petroleras del país. En 2025, las exportaciones de atún y enlatados de pescado alcanzaron los $1.848 millones, según el Banco Central, reflejando una clara recuperación tras un 2024 complejo ($1.578 millones).
Después de Tailandia, Ecuador se ubica en el top 2 con más exportaciones de procesados y enlatados de atún a escala global, según la Organización de las Naciones Unidas para Alimentación y la Agricultura (FAO). Le siguen China, España y Filipinas.
«Este desempeño confirma la relevancia estratégica del sector en términos de generación de divisas, empleo y encadenamientos productivos», dice a El Diario Mónica Maldonado Sabando, portovejense, directora ejecutiva desde 2007 de la Cámara Ecuatoriana de Industriales y Procesadores Atuneros (CEIPA).
Para ella, el 2025 cerró con una recuperación sólida, crecimiento sostenido en valor y volumen, y estabilidad en el empleo.
El ministro de la Producción, Luis Alberto Jaramillo, proyecta una mejora de las exportaciones atuneras a EEUU, luego del acuerdo de comercio recíproco de Ecuador con ese país, firmado el pasado 13 de febrero.
En entrevista con El Diario, el ministro dice: «Se asegura una reducción de sobretasa del 15% al 0% para la mitad de nuestras exportaciones no petroleras». Y entre los productos ya confirmados -una lista de 20 inicialmente- constan los lomos de atún.
