El expríncipe Andrés abandonó las dependencias policiales tras permanecer bajo custodia durante aproximadamente once horas en la zona de Windsor, Inglaterra. Los agentes ejecutaron esta medida dentro del marco de las investigaciones vigentes por sus vínculos con el delincuente sexual Jeffrey Epstein.
Actualmente, las autoridades mantienen las pesquisas activas sobre el entorno del exmiembro real británico. La Policía del Valle del Támesis confirmó que el arresto ocurrió este jueves en la localidad de Norfolk.
Situación legal del expríncipe Andrés
«Este jueves hemos arrestado a un hombre de Norfolk en su sesentena por sospechas de irregularidades. El hombre ha sido ahora puesto en libertad mientras avanza la investigación», señaló el comunicado oficial de la policía.
La institución también informó sobre la finalización del registro efectuado en su vivienda habitual. Por consiguiente, los investigadores analizan ahora el material recolectado durante la jornada para determinar los siguientes pasos judiciales necesarios.
Detalles sobre la liberación en Norfolk
El expríncipe Andrés abandonó la comisaría de Aylsham oculto en la parte trasera de un vehículo privado. Según reportó la cadena BBC, las fuentes oficiales confirmaron que el sospechoso salió bajo una estricta fianza preventiva.
Esta liberación ocurre mientras la presión mediática aumenta sobre el Palacio de Buckingham recientemente. De hecho, los peritos mantienen bajo vigilancia las comunicaciones y documentos vinculados al proceso judicial en curso actualmente.
Detienen al ex príncipe Andrés, hermano del rey Carlos de Inglaterra, por presunta mala conducta en cargo público
El arresto del ex príncipe Andrés por presuntos delitos financieros marca un hito histórico en la monarquía británica, vinculando su gestión comercial con el escándalo Epstein.
Antecedentes y crisis en la Casa Real
La detención sucede pocas semanas después de que la Corona británica iniciara el proceso para retirar los títulos al expríncipe Andrés. El palacio también ordenó su expulsión definitiva de la mansión de Windsor al oeste de la capital británica.
Aquella actuación institucional resultó «necesaria» para proteger la imagen de la monarquía inglesa. Sin embargo, el protagonista mantiene su postura y continúa negando firmemente todas las acusaciones graves presentadas en su contra.
